Reflexiones de una alumna de Educación Secundaria Obligatoria
Dedicado a ese grupo maravilloso de profesores y a todo el equipo que forma el Centro.
Para mí, todo empezó en el curso escolar 2014-2015. Quería hacer 4º de ESO ya que los estudios que había hecho en mi país, hace  ya más de 20 años, aquí correspondían a 3º y, desde mi punto de vista, era muy importante terminar la Secundaria.
Ahora, en este curso (2015-16) que está por finalizar, estoy terminando la ESO y, además de haber crecido como persona, tengo nuevos conocimientos que he adquirido de todos y cada uno de mis profesores.
Opiniones 2017

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Opiniones
RAMADÁN
Más de mil millones de musulmanes celebrarán el Ramadán. Para los que valoramos la oración, la reflexión, la meditación…como algo que produce inapreciables bienes, no deja de ser un acontecimiento que nos llena de alegría y de esperanza.
Me quedo con el cariño de mis profesores, que han hecho que me sintiera arropada por ellos, y con la amistad de mis compañeros.
Desde aquí, ANIMO  a todas las personas que quieran sacarse el Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria que vengan a conocer nuestro Centro.


No creo en las demandas externas a cada ser humano, creo en las demandas interiores que la oración puede generar en el corazón de cada persona. Una oportunidad para la paz.
¡Alegrémonos, la humanidad se viste de esperanza con el Ramadan! ¡Gracias musulmanes y musulmanas!
    Angela Palomera Diaz
La experiencia que he vivido este año, creo que jamás la olvidaré. ¿Quién me iba a decir de ponerme a estudiar? No es por ser vieja o no serlo, sino porque ni tienes hábitos de estudio ya, ni tiempo suficiente, teniendo que compaginarlo con tus labores, familia y demás…
Quien realmente me animó fue mi gran amiga Gema Díaz, resultando ser una cadena, ya que yo también animé a mi cuñado. Comencé con mucha fuerza e ilusión y, en general, ha sido así durante todo el año, aunque he de reconocer que en varios momentos me he sentido incapaz, llegando incluso a pensar en dejarlo.
Por suerte, lo he logrado gracias a los apoyos de profesores, consejos y ánimos por parte de amigas…
En general, estoy muy contenta y agradecida al Centro, pues aparte de obtener la Eso, me ha servido como…no sé cómo decirlo, como terapia, como refugio… Ya que atravesaba una difícil situación en mi vida. Comenzar las clases, tener deberes, estudiar y demás, distrajo mi cabeza y modificó mi rutina;
era lo que necesitaba. No para olvidar, pero sí para no caer más en el pozo.
Es lo mejor que pude hacer en ese momento, la verdad, y encima obtengo un título que, hoy en día, es esencial para trabajar.
En cuanto a los profes, no se puede tener queja. Son duros cuando deben serlo pero, en general, fenomenal con todos.
He conocido gente que, con suerte, podré seguir viendo por el barrio, y a los profes imagino que también, ya que voy al centro a menudo con mis hijos.
Por medio de Gema conocí a una profesora del Primer Nivel, Rosa. Empezamos tomando café un jueves y
quisimos hacerlo casi una rutina. Yo no la conozco como profesora (ya que no me ha dado clase), la conozco como persona y es increíble.
No imaginaba cómo me podía cambiar la vida. Sin darme cuenta, me introduje en una aventura, la cual, no sabía cómo iba a acabar: me apunté a sacarme el Graduado en E.S.O.
En estos dos años he experimentado infinidad de sucesos; de ser una extraña en un aula y sentirme sola ante lo nuevo (por mi forma de ser, era incapaz de pedir ayuda a  mis  profesores, los cuales me  la  ofrecían  pero,  por vergüenza, yo no aceptaba)  he podido  ir  introduciéndome  en  un  mundo  diferente,  conociendo  gente  de  diferentes lugares, con culturas y pensamientos distintos, pero con el mismo fin. Comenzaba mi segundo año, con nuevos compañeros y, también, nuevo profesorado.
Un día, saliendo de clase, Rosa, mi antigua profesora de Sociales, me ofreció ir a tomar un café ya que no era su alumna; acepté y ahí empezó una amistad. Nuestros cafés de tres (Cristina, Rosa y yo) se convirtieron en consultas, consejos, enseñanzas y cultura, una  mezcla  que  nos  trasladó  del  café  a  museos,  feria  del  libro,  auditorio…., experiencias enriquecedoras que, hasta ese momento, yo no conocía.
Hoy ya poseo el Graduado en ESO. Ha sido muy duro compaginar los estudios con la familia, pero los dos largos años, me parecen ahora tan cortos….Tengo una sensación extraña,  estoy  orgullosa  por  lo  que  he  logrado  y  muy  agradecida  a  los  que  me  han ayudado, pero por otro lado, tengo miedo, porque esto se acaba y no sé cuál es el paso siguiente que debo dar. 
He podido experimentar el apoyo de compañeros y profesores, con los cuales, pensé, que no tenía nada en común; cultivar mi interior, sentir el compañerismo, aún pasando malos  momentos  por  la  presión  de  los  exámenes.
Con  el  apoyo  de  todos  los  que trabajan  y  estudian  en  el  Centro  Cultural  San  Cristóbal  de  los  Ángeles,  cumplí  mi cuenta pendiente: poseer el Graduado en E.S.O.
¿Qué es ser diferente? También decimos: ¡Es una persona normal!
Ser diferente, o sea, encontrarnos con alguien que es diferente, nos produce extrañeza –es decir, sentir al otro como extraño-, o incomodidad ante una falta de patrón para clasificarle y meterlo en el archivo de las cosas conocidas, familiares, cercanas a nosotros.
Ser normal es estar en el terreno de las normas aprendidas desde la infancia; es aceptar y respetar los códigos establecidos por un grupo.
¿Qué ocurre cuando dejamos de ser normales y empezamos a ser diferentes?
¿Podemos comprender a todos los que son diferentes a nosotros?: musulmanes/cristianos, negros/blancos, españoles/latinoamericanos, gitanos/payos, ricos/pobres, superdotados/discapacitados, homosexuales/heterosexuales…
Si no podemos comprender (en el sentido de incluir, de abrazar) nos quedamos en la periferia de nosotros mismos y de las relaciones con el otro. De ahí, surgen la exclusión, el recelo, el odio que suele estallar en violencia. La crónica de estos sucesos –de violencia- es el pan nuestro de cada día.
Tengo que agradecer la experiencia de este curso 2015-16, en la Asociación Educación, Cultura y Solidaridad de San Cristóbal.
Siempre dispuesta a ayudarte en cualquier momento, a darte consejos, a corregirte si hace falta y, al margen de los estudios, para mí se ha convertido en una gran amiga, no solo para tomar café, sino para quedar para hacer casi cualquier cosa, bien sea ir a algún museo, pasear, tomar algo… Y espero que por mucho tiempo.
Cristina Torres Martínez
Sé que no veré más a muchos de mis compañeros y profesores, pero de lo que sí estoy segura es que la amistad con Rosa, aunque empezara al año siguiente, durará.
(P.D. Pija, no me hagas pensar tanto que me cuesta mucho) Gracias a compañeros como Cris, Teo, Alberto, Sandra…y  a todos mis profesores tanto del primer año como del segundo.
Gema Díaz Bermejo
He podido conocer, como profesora de ESO, personas diferentes que me han permitido entrar en su mundo, abrazarlo y sentir algo parecido al amor: la amistad.
El resultado –y no puede ser otro- es un intercambio de Vida, con mayúsculas.
¡Gracias Gema, Cris, Raquel, Nathaly, Kawtar, Cristina, Sara, Pitu, Lola!
Rosa Redondo
Con la asistencia de un nutrido público, diverso, entusiasta y armónico, ayer, día 7 de julio,  tuvo lugar la presentación de dos publicaciones, Piedras y Este es mi velo, escritas por mujeres y enfocadas a levantar y sostener la dignidad de "ellas" en todas las latitudes: el deseo de fundir el sur y el norte, "desvelando" lo más auténtico de cada persona,  transcurre con fuerza entre las páginas de ambos textos.
El acto se celebró en la luminosa y acogedora biblioteca de la Casa de San Cristóbal, generosamente cedida para el evento.
En la Mesa, además de Tusta Aguilar  y Teresa Sánchez (Educación, Cultura y Solidaridad) se encontraban las autoras de Piedras: Anna Cabot y Badía Bouia  así como las ganadoras del Concurso de microrelatos, Este es mi velo: Magaly Triviño y Halima Sabih.
Piedras es un libro de cuidada edición y buen manejo. Sus autoras hablaron de la amistad, hermoso regalo que impulsa y reconstruye y les hizo posible emprender una aventura nacida directamente de la vida: Piedras. Badía es marroquí, mediadora intercultural. Licenciada en derecho en Marruecos y en Cataluña. Anna es médico, dedicada a la pediatría de la inmigración, pionera en el ámbito de la salud, ambas vienen desde Mataró (Barcelona).
Cuando hablan de su libro, se hace un silencio claro entre el público. Estas mujeres han convertido la experiencia en literatura. En los 11 relatos que componen el libro van apareciendo rostros reales, historias que hablan solas, dicen las autoras. Han pretendido dar voz  a esa gente migrada que vive tantos años siendo "los otros". Estas historias, afirman, nos han acompañado semana tras semana, a veces haciéndonos reír, otras veces robando el sueño a la noche…
Han querido, según expresan, levantar esa tapa de un cofre lleno de relatos humanos escondidos, atrapados, sin el oxígeno de la libertad.
Anna termina leyendo un consejo  sobrecogedor, atribuido a un hombre marroquí, que transmite paz: "Debes acercarte a la gente sonriendo… Las palabras rápidas se enredan en la mente de los que sufren".

Este es mi velo es una publicación que recoge diversos relatos escritos por mujeres alumnas del Centro ECS o relacionadas con San Cristóbal.
Surgió del empeño y la utopía del Observatorio de Género de Educación, Cultura y Solidaridad para la defensa de la igualdad. Este es mi velo no es  un libro, es una herramienta de trabajo, en forma de cuadernillo, para utilizarlo en las clases de español  que se imparten en el proyecto. El sentido de este "velo", afirma Teresa,  va unido a la condición de la mujer; no se trata   solamente de algo físico, tangible, sino aquello que afecta a nuestro ser que a veces se esconde y otras se desearía descubrir… La pregunta es, ¿cuáles son los velos que guardan nuestras identidades?
Este es mi velo  es un conjunto de historias pequeñas de grandes mujeres llenas de coraje, valor y experiencia, que no dejará indiferente al lector, a la lectora. Prueba de ello fueron los dos testimonios que expusieron las ganadoras, capaces de sobrecoger al público que escuchamos sus historias.
Magaly Triviño, española de ascendencia ecuatoriana, lee su texto referido al velo blanco de jóvenes prematuramente llevadas al matrimonio, y después relata con emoción manifiesta su propia experiencia de maltrato, machismo  y escapada. 100 palabras intensas, hondas, escritas con la vida.
Halima Sabih lee a continuación su relato en  defensa del velo como símbolo de libertad, de protección, de identidad.
En ambos casos, como en los anteriores, impresiona constatar cómo "contagia" cien palabras de historia bien contada, el poder que tiene la expresión escrita   cuando está llena de experiencia humana impresiona, sobre todo,  la fuerza creativa que puede llegar a despertar  la vida.

Este es mi velo es un texto  con alma. Porque quienes lo escriben han dejado entre líneas parte de ellas mismas.
Un encendido coloquio se desarrolló a continuación, antes de que Isabel…., directora  del centro cultural que nos acogió, cerrase el acto.
Esperamos que todos y todas colaboremos a una buena difusión de estas interesantes publicaciones para leer, regalar, comentar y dar a conocer en cualquier lugar del verano.
Marisa Rodríguez
Magaly Triviño
Piedras y Este es mi velo, dos publicaciones con futuro
San Cristóbal de los Ángeles. Madrid.
El cuaderno consta de 17 microrelatos de mujeres, sin distinción de edad.
Todas ellas sean o no españolas, realizan sus vidas en el sur de Madrid, España.

Me han gustado muchísimo porque pueden ser el camino de un desarrollo de la femineidad y de la masculinidad,  a través de las diferentes vías por las que discurre cada relato.

Empezaré diciendo que su lectura me ha resultado muy estimulante y me ha regalado la posibilidad de revolotear por las vicisitudes de mi propia femineidad a lo largo de mi vida.

No pretendo detenerme en mis apreciaciones en cada relato, sino plantear mis percepciones de una manera general.

Intentaré abarcar la cuestión desde varios marcos de referencia:

1.- El epistemológico.
2.- El psicológico-psicoanalítico.
3.- El nivel cognitivo, en particular el grado de consciencia o no consciencia que implica  lo que en los relatos denominan: "El Velo".

Comentarios sobre la lectura del libro "Este es mi velo", Concurso de microrrelatos 2016.

Educación, Cultura y Solidaridad.
Observatorio de equidad de género.
Para leer completo
Rocío Carretero Polo